Criar es difícil, lo sabemos. No es un punto en discusión. Sabemos lo que cuesta, porque lo vivimos a diario, inmersos en la ardua tarea de sembrar amor, paciencia, bondad en nuestra descendencia. Si miramos atrás, nos encontramos con otra forma de criar que puede no gustarnos, pero que existió y no se puede negar, tampoco juzgar. ¿Quiénes somos para levantar el dedo acusador a…
