Iniciar un nuevo año trae consigo desafíos desconocidos. Aunque planifiquemos y organicemos nuestra agenda, el día a día puede volverse cuesta arriba cuando el contexto no acompaña nuestro plan.

Iniciar un nuevo año trae consigo desafíos desconocidos. Aunque planifiquemos y organicemos nuestra agenda, el día a día puede volverse cuesta arriba cuando el contexto no acompaña nuestro plan.
En un abrir y cerrar de ojos, nos encontramos en el cuarto mes del año, abril. Entiendo que quizás comenzamos enero con mucho ímpetu, deseando alcanzar algunas metas y enfrentar algunos desafíos, pero en el transcurso, sucedieron eventos que nos desviaron de dichos objetivos.