Hace unos meses atrás nos reunimos con dos madres. La idea principal era conocernos más, tomar un rico café y tener charlas profundas que nos invitaran a conectarnos más con Dios. ¡Resultó ser un éxito! Cada una se fue con un desafío propio para cumplir en su vida y quedamos que dentro de algunos meses podremos reunirnos nuevamente para contarnos los avances.
